Instalación de gas natural para calefacción, agua caliente y cocina

instal·lació gas natural

Instalar gas natural para agua caliente, cocina y calefacción es más fácil de lo que piensas.

El gas natural es una fuente de energía que se extrae directamente de la naturaleza y que, en comparación con otros combustibles, emite menos cantidad de CO2 y gases nocivos para el medio ambiente.

El suministro de gas natural tiene múltiples ventajas para el consumidor, ya que se trata de un servicio continuo y seguro gracias al control de las distribuidoras de gas y del sistema de canalización. Además, con el gas natural se puede surtir tanto la cocina como la caldera, el calentador de agua y la calefacción de gas, ya que tiene un alto poder calorífico y no genera residuos u olores.

Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y tendrás el asesoramiento de un técnico comercial para instalar el gas natural.

Tipos de instalación de gas natural

La instalación de gas natural puede ser de diferentes tipos en función del tipo de inmueble que se vaya a conectar al suministro. Así, se puede distinguir entre la Instalación Receptora Común (IRC) y la Instalación Receptora Individual (IRI).

La Instalación Receptora Común, también conocida como IRC, es el tipo de instalación de gas que hay que realizar en las comunidades de propietarios y en los edificios. En estos casos, la IRC se encarga de conectarse directamente a la toma general con la acometida del gas.

Después, cada vivienda y/o local deberá hacer su propia instalación individual (IRI)

La Instalación Receptora Individual, IRI, es la que se debe realizar tanto en cada uno de los pisos que están dentro de un edifico como en una vivienda unifamiliar.

Si se trata de un piso, antes de hacer la IRI, habrá que cerciorarse de que existe IRC en la comunidad. Si así fuera, sólo habría que hacer la canalización interna y conectarla con la instalación de gas central del edificio.

Con esta instalación, se deja colocado por fuera de la vivienda, con su repisa correspondiente, el contador individual del gas. De esta forma, una vez superada la inspección que certifica que todo se ha hecho correctamente, el técnico solo tendrá que finalizar la conexión entre la IRI y su contador.

Si se trata de una vivienda unifamiliar, por lo general es necesario hacer primero la acometida del gas antes de la IRI. Y es que cuando se construye este tipo de inmueble, conocidos como SH por los instaladores de gas.

En este caso, si ya está hecha la acometida, se procede a hacer la canalización interna del gas por la vivienda. Además, se colocará fuera de la vivienda un armario que protegerá la conexión con la acometida y el contador de gas correspondiente a la casa.

En total, el plazo estimado para la consecución de esta obra, incluyendo el posterior alta del gas, es de unos 60 días.

¿Cómo se realiza la instalación de gas natural?

Para realizar la instalación de gas en casa, un instalador autorizado procederá a la colocación del tubo por donde llegará el gas natural a tu hogar, lo llevará hasta tu cocina y la caldera e instalará la calefacción de forma sencilla.

El primer paso consiste en instalar el tubo del circuito de agua de la calefacción que unirá los radiadores de cada una de las estancias de la casa.

Después, el instalador procederá a colgar los radiadores en las habitaciones para así, finalizar la instalación de todos los elementos que forma parte de la instalación de gas

A partir del tubo que lleva el gas natural hasta la llave de paso de tu casa se inicia la instalación individual del cliente hasta el contador .Luego se pasa un tubo desde el soporte del contador hasta la caldera. Se sustituye el viejo calentador por la caldera nueva.

El instalador llevará el gas natural hasta tu cocina y lo deja todo preparado para la posterior inspección.

¿Quién revisa la instalación de gas?

Por último, un inspector acudirá a tu hogar para realizar la inspección de la instalación de gas y dar el visto bueno si todo es correcto.

Una vez realizado esto, la adaptación de los fogones la realiza el inspector en el momento de su visita.

Una vez finalizado el trabajo del instalador, un inspector coloca el contador, revisa exhaustivamente la instalación de gas para asegurar que no haya fugas y adapta los chiclés de los quemadores de la cocina para que puedan funcionar con gas natural.

A partir de este momento ya puedes disfrutar de tu instalación de gas natural en tu casa, para la calefacción, el agua caliente y la cocina.

¿Consejos para ahorrar si tengo gas natural en casa?

Aprovechar el sol.

El sol aporta calor, por lo que subiendo las persianas y abriendo las cortinas lograremos que la temperatura suba unos grados sin necesidad de encender la calefacción.

Poner el termostato a los grados adecuados.21 grados es una temperatura suficiente para estar a gusto en casa, y cada grado por encima incrementa el consumo entre un 6 y un 8%, por lo que es muy recomendable no subir de ese marcador aunque tengamos la tentación.

Tener en cuenta todas las zonas de la casa.

No todas las estancias son iguales, porque dependiendo de la orientación, de las horas de luz o del tamaño de la habitación, pueden ser más o menos cálidas.

Revisión.

Siempre es recomendable hacer una revisión anual de tu instalación de gas. Si contratas un servicio de mantenimiento con tu servicio técnico o tu distribuidora de gas, no tendrás que preocuparte de la revisión anual. Se pondrán en contacto contigo para realizar la revisión de mantenimiento cuando llegue el momento.

Abrigarse.

Puede parecer una obviedad pero es muy importante adecuar la ropa que llevamos con la temperatura, pudiendo así reducir los grados de la calefacción simplemente añadiéndonos una prenda. No es necesario ir en manga corta por casa en invierno.

Ventilar con la calefacción apagada.

Es bueno ventilar el hogar para renovar el aire, pero solo si se hace con la calefacción apagada ya que, de no ser así, se estarás perdiendo el calor, energía y tu factura del gas se verá incrementada bastante más.

Aislar puertas y ventanas.

Es importante tener unas ventanas y puertas con cerramientos eficientes, de manera que no se pierda calor a través de ellas.

Realizar un buen mantenimiento de la caldera.

Como mínimo, debes hacer una revisión cada cinco años, de manera que se reduzca el riesgo de accidentes y asegurarte de su correcto funcionamiento y eficiencia. Al pasar 15 años, debe ser sustituida.

Agua caliente a 45 grados.

Programar la caldera a 45 grados como máximo, ya que con subirlos a 60 supondría un importante desembolso y nunca se va a utilizar a temperaturas tan altas para, por ejemplo, ducharse.

Si ya te has decidido a realizar la instalación de gas natural en tu casa y sigues estos pasos tendrás una energía económica que te ayudará a ahorrar y que aportará un gran bienestar a tu familia